Mucho se ha hablado y escrito sobre el Emirates Palace, tanto así que el hotel se ha transformado en una leyenda; pero, como sucede casi siempre, nada le hace justicia como vivirlo personalmente.

Llegar al Emirates Palace es siempre impresionante, pero hacerlo por la noche, como fue mi caso, lo es aún más. El Hotel, sus fuentes, sus jardines, todos iluminados de tal manera que la visión se convierte en una escena de Las Mil y Una Noches.

 

Desde ese momento en adelante el Emirates Palace es una sucesión de admirables sorpresas; hacia donde dirijas la mirada habrá algo que te dejará con la boca abierta. Todo eso sumado a una atención personalizada de un hotel de siete estrellas.

El check in se realiza de una manera expedita en la Recepción, un lugar muy amplio, con columnas gigantes recubiertas de hojilla de oro, y salones donde el huésped puede sentarse cómodamente y ser atendido. Una vez finalizado, una chica elegantemente ataviada me conduce a mi suite.

De camino a la habitación pude ver la característica más impresionante del Hotel; el atrio octogonal de 42 m. de ancho por 60 m. de alto, coronado con la cúpula más grande del mundo (aún más grande que San Pedro, en Roma); decorada con mármol de 13 colores diferentes y hojilla de oro. Como dato curioso puedo decirles que el interior del Emirates Palace está decorado con unos 6.000 m2 de hojilla de oro.

 

Subimos al piso siete, que es donde estaba ubicada la suite; amplios corredores profusamente decorados conducen a las habitaciones. Al final de uno de esos pasillos había un foyer con una mesa redonda central, y luego la puerta de entrada.

 

En ese momento mi anfitriona me entregó la llave de la suite… Me quedé mirándola a la cara y entonces ella me dice… ¡Si, esa es la llave! Un medallón plateado, grabado con un diseño geométrico de filigrana árabe, qué al colocarlo sobre un lector ubicado en la pared, hacía que la puerta se abriera sóla automáticamente.

 

Ya dentro de la suite la anfitriona se despidió muy cordialmente y me informó que mi Personal Butler vendría enseguida. Y efectivamente así fue… No habían pasado dos minutos cuando tocaron a la puerta, era el mayordomo con mi equipaje.

 

El mayordomo procedió a señalar y explicar todas las amenidades y características de la habitación; entre ellas, un iPad en el salón y otro en la habitación, para controlar las luces, el aire acondicionado, la televisión, las cortinas, wake-up calls, hacer reservaciones, Room Service; etc. Una vez que hubo terminado con la explicación, procedió a deshacer mi equipaje y colocar todo en los closets del vestier. Cuando todo estaba arreglado se despidió muy amablemente no sin antes recordarme que el servicio de Personal Butler estaba disponible las 24 horas del día.

La suite tendría unos 140 m2 y constaba de dos ambientes separados; en el primero había un cómodo salón, un comedor para cuatro personas, un escritorio de trabajo y una televisión de 61 pulgadas. Luego, al abrir unas puertas corredizas estaba la habitación en sí, con cama king, chaise longue, otro televisor de 61 pulgadas, tocador, Jacuzzi, doble lavamanos de plata martillada, ducha y cuarto de WC y bidet. Ambos ambientes poseen balcón con vista.

 

Al día siguiente de mi llegada, y para descansar un poco del vuelo de la noche anterior, me dirigí a la playa del Hotel. Con una extensión de 1,3 km. de arena fina y blanca, la playa del Emirates Palace es ideal para unos momentos de relax y esparcimiento, tomando el sol y disfrutando de unos deliciosos cocteles.

 

El Emirates Palace ofrece también dos grandes áreas de piscina, una al este y otra al oeste del complejo; con múltiples zonas de descanso, bares y restaurantes. El Hotel tiene entre restaurantes, cafés y bares unos 20 locales con variadas opciones de comida local e internacional, de primera calidad. Así mismo un excelente Spa, con su propio Hammam.

 

Camino de regreso a mi habitación hice una parada en Le Café; no podía dejar de probar una de las principales atracciones del Hotel… el Gold Cappuccino. Así es, ¡el cappuccino tiene oro! Presentado en bandeja de plata, y acompañado de bombones de chocolate, la bebida tiene en su parte superior un dibujo que representa el Emirates Palace sobre las arenas del desierto.

 

Por la tarde visité las Etihad Towers, ubicadas al frente del Hotel; un conjunto de varias torres con un diseño arquitectónico futurista. El complejo tiene, además de oficinas, un centro comercial muy exclusivo, pero su principal atracción es un observatorio en el tope de una de las torres; desde allí se puede apreciar una excelente vista del Emirates Palace en toda su extensión, así como también vistas del Palacio Presidencial, y otros puntos de la ciudad.

 

Mi segundo día en Abu Dhabi fue de city tour; visitando y admirando las maravillas arquitectónicas de la ciudad; entre ellas la Gran Mezquita Sheikh Zayed.

 

De regreso en el Hotel ya era la hora del té, así que me dispuse a disfrutar de una exquisita merienda al estilo Inglés; ambientada con un hermoso recital en vivo de una  talentosa cellista.

 

Para finalizar esta publicación quiero dejarles algunos datos curiosos y característicos del Emirates Palace…  Está ubicado en un área de 1.000 hectáreas de terreno; en su momento, fue el hotel más costoso jamás construido (3 billones de dólares); adicional a la principal, el complejo tiene un total de 114 cúpulas; emplea a 2.600 personas de staff, de 50 nacionalidades diferentes y con un promedio de tres personas por cada huésped; el piso superior contiene seis Rulers Suites, para uso exclusivo de las familias reales de los otros seis emiratos.

 

Más curiosidades… Se utilizaron más de 90.000 m2 de mármol; el Hotel tiene 1.002 candelabros de cristal de Swarovski; 140 ascensores y 128 cocinas; posee un teatro/auditorium con capacidad para 1.100 personas; un salón de fiestas para 2.400 personas sentadas; 40 salas de conferencias; diariamente se utilizan alrededor de 20.000 rosas para arreglos y decoración. En cuanto a comidas se refiere, el Emirates Palace ofrece “Caviar Albino”; sólo seis kilos se producen anualmente a un costo de 30 mil libras esterlinas el kilo, de los cuales el Hotel compra dos para sus clientes.

 

Me despedí del Emirates Palace y de Abu Dhabi con la satisfacción de haber vivido una experiencia única e inolvidable, y con un profundo agradecimiento a la vida por permitirme hacerlo. ¡Y por supuesto, siempre quedan las ganas de volver!

 

Notas de Miviajedivino.com:

 

Emirates Palace forma parte desde el 2020 de la cadena Mandarin Oriental.

Virtuoso Amenities

For 2020:

  • Upgrade on arrival, subject to availability
  • Daily Buffet breakfast, for two guests per bedroom
  • $100 USD Equivalent Hotel credit, (not combinable, not valid on room rate, no cash value if not redeemed in full) only valid in the Spa and Food and Beverage outlets (except for Hakkassan and Etoile restaurants).
  • Early check-in/late check-out, subject to availability
  • Complimentary Wi-Fi